miércoles, abril 03, 2019

El Guasón de Victor Hugo

Cada baraja esconde un Joker, suelen ser dos pero es el mismo personaje en cada juego. Representa al "bufón" y tiene, en el tarot, equivalencia con la carta de "El Loco". Ambivalente e impredecible, como el bufón en la corte, inimputable como los actos de quien no está en sus cabales. La trágica y oscura muerte de Heath Ledger, luego de su soberbia interpretación del Guasón en "El caballero de la noche" (Christopher Nolan, 2008), amalgamó personaje y actor en una especie de leyenda difícil de superar: el Guasón había muerto. Superar ese Joker se convirtió, en el mejor de los casos, en un reto imposible y para muchos en simplemente un sacrilegio. ¿Qué tanto la muerte del actor alimentó el peso del personaje? Ya no importa, como en el caso de todos los seres que devienen en iconos, los actos reales pasan a segundo plano. Así, con el viento en contra, zarpó Jared Leto montado en "Suicide Squad" (David Ayer, 2016) en un fastuoso y veloz naufragio. Difícil luchar contra fantasmas, pero aún más difícil reinterpretar un personaje con tantos matices, que camina al filo de la demencia, la violencia y la comicidad, ciclotímico en extremo, que nos hace reír y aterra al mismo tiempo, burlándose de nuestra sociedad y repudiándola en todos sus aspectos. Para muchos, el villano de carcajada paroxística tuvo su primera aparición en medios audiovisuales en el "Batman" de los 60s que servían recalentado en la televisión de los 80s e interpretado por un espectacular César Romero. En clave de humor y bailando "surf", su actuación fue reconocida aún para los puristas que odiaron la serie. Años después vino Jack Napier, interpretado por un alucinado Jack Nicholson en un papel que parecía escrito para él. Todas grandes interpretaciones, todas difíciles de superar. Sin embargo la construcción del personaje del Guasón o el Joker en el cine tiene un origen anterior. Muchos años antes aún que su aparición en el comic.
Julius Herska lleva al cine una adaptación de la novela de Victor Hugo, "El hombre que ríe" (1868). "Das grinsende Gesicht" presenta como protagonista a Gwynplaine (Franz Höbling), un hombre que sufrió una operación por orden del rey, como castigo a su rebelde padre, dotándolo de una sonrisa exagerada y perpetua. No encuentro fotograma alguno de esta película pero es importante pues sirvió como inspiración para el remake de 1928, a cargo de Paul Leni.


En esta obra maestra del expresionismo alemán, Conrad Veidt ("El gabinete del Dr. Caligari" y otras 117 películas más) representa un Gwynplaine atormentado por la imborrable sonrisa a la que ha sido condenado. La caracterización de este personaje fue fuente de inspiración para los dibujantes Jerry Robinson y Bob Kane para el diseño del Joker en 1940.

"Bill Finger y yo creamos el Joker. Bill era el escritor. Jerry Robinson vino a mí con una carta de juego del Joker. Y yo le dije, “se parece a Conrad Veidt ... ya sabes, el actor de “El hombre que ríe” ... Finger tenía un libro con una fotografía de Conrad Veidt, me la mostró y dijo: “Así es, aquí tenemos al Joker”.
150 años han pasado desde que el mayor representante del romanticismo francés escribiera "L´homme qui rit", una obra no muy considerada en su época. Sin embargo, Victor Hugo fue el creador del personaje condenado a la sonrisa perpetua, enfrentado a la imagen en el espejo que reía, a pesar del sufrimiento. Enfrentando a una sociedad que solo reía y que él solo quería evitar. El germen del sociópata contemporáneo ya empoderado, ya despojado del claroscuro alargado y expresionista, erigido como el villano que hoy conocemos.
"¿Quién soy? ¡Soy la miseria! Milores, tengo que hablaros..."
 
(El hombre que rie - Victor Hugo)



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Vean la película completa de 1928, de Paul Leni.


No confundan a Barkilphedro, el bufón, con un congresista de similar fisonomía y menesteres.
LA YAPA:

Este año el villano se llama Arthur Fleck (aparentemente un juego de palabras con el actor que interpreta a Batman: Ben Afleck) y es interpretado por el puertorriqueño, Joaquin Phoenix y dirigida por Todd Phillips. Una mirada al trailer y comprendemos que a veces, en vez de superar una montaña, es mejor buscar otro camino. Francamente impresionante.






Hay algunas teorías en el origen de este juego de palabras revelado por Kevin Smith en el tuit (Arthur Fleck y Ben Afleck) y una de ellas es que Arthur es mediohermano de Bruce Wayne. Hijo no reconocido de Thomas Wayne, de ahí el origen de su odio. No hay nada que respalde esta historia, pero nos encanta el chisme igual.

Podría ser un guiño interesante si pensamos en el personaje del Guasón o el Joker como un reflejo de espejo (a la inversa) de lo que es Bruce Wayne. No solo en las acciones sino en su propia identidad. Estoy seguro que ahondar en el perfil psicológico del "Caballero de la Noche" revelaría algunos evidentes problemas emocionales e infinidad de desequilibros o perturbaciones, pero es tema de otro post, un enajenado por vez, por favor.



miércoles, febrero 27, 2019

"Papá, tú no sabes“

Cuando naciste, considerando que seas un cuarentón como yo, el mundo era muy diferente a esto. En este momento, muchos tenemos ocupaciones con menos de 10 o 15 años de existencia. Nuestra relación con las demás personas sería terrorífica para cualquiera situado a la mitad del siglo pasado. Interactuamos a diario con gente a la que no vemos nunca y posiblemente se encuentre a miles de kilómetros de donde estamos, sin embargo muchos de ellos están más cerca de nosotros que cualquiera que tengamos a lado. Cuando era chico tenía que pedir permiso para usar el teléfono. Hoy los preadolescentes se comunican con sus móviles y escriben más mensajes en un día de lo que una secretaria promedio escribiría a máquina un día cualquiera de 1980... y con los pulgares ¿se te hubiera ocurrido? ¡qué tortura!

Siempre han existido brechas generacionales, muchos de nuestros padres aún no entienden lo que hacemos. Nos criaron con miedo: miedo a que no tengamos una carrera o que no logremos encontrar trabajo. Y el trabajo tenía que durar. Durar mucho, casi toda tu vida: "hacer carrera". Hoy permanecer más de 4 años en la misma empresa, haciendo lo mismo, es preocupante. Sin embargo ellos tuvieron un desfase más estrecho con la generación anterior. Había cosas que una persona decente no debía hacer o trabajos que no eran bien vistos. Alguien que saliera en televisión, cuando nuestros padres eran chicos, era una "persona pública". Algo que no querías en la familia. Hoy muchos jóvenes son "personas públicas", publican su vida, sus ideas, sus sueños. Se hacen bromas que son repetidas millones de veces en lugares distantes e inverosímiles. Han sido expuestos tantas veces a la publicidad y a los formatos televisivos que los manejan casi naturalmente, mientras muchos comunicadores de mi generación pasaron semestres para alcanzar recién la base de lo que en dos patadas y con una App hoy cualquier escolar logra. Nuestra generación se perdió el almuerzo delivery  y el taxi inmediato, tuvo que sobreponerse a la timidez para conseguir pareja sin Twitter, Facebook o Tinder, aspirar a usar terno e ir a una oficina, comprar la casa para sentirse seguro, casarse y tener hijos para ser lo que siempre nos dijeron que era el mundo, la familia, uno mismo.

Hoy, con ese conocimiento de hace décadas, intentamos decirle a nuestros hijos qué es lo que deben y no deben hacer. Les dibujamos rutas y ciudades que en unos 5 o 10 años no existirán más, les construimos fronteras que se romperán en poco tiempo y las usarán como punto de referencia del largo viaje que emprendió su generación. Tal vez será la marca que les recuerde a ese alguien que los quiso y les deseó buen viaje sin puta idea de cómo sería el mundo al que tuvieron que partir, de lo que era bueno en él, de cómo vivir en él. A veces pienso en qué necesidad hay de preocuparlos con una lista de carreras y trabajos que en un lustro desaparecerán o en recomendarles formalidades que serán más obsoletas que una máquina de escribir, de presionarlos para que memoricen cuarenta cosas que nunca usarán y que encuentran con dos movimientos de pulgar.

Lo peor de todo es que no tenemos qué más darles. Aún no existe lo que necesitarán, los preparamos para escenarios imposibles para nosotros. Van a un mundo al que no pertenecemos y al que tenemos negado llegar. Se acelera esa partida hacia un mundo ajeno, nos despedimos con cada avance, sin poderles entregar lo que realmente necesitarán para poder sobrevivir. Ellos lo saben. Eso no es nuevo, te imaginas a ti mismo diciéndolo alguna vez: "papá, tú no sabes". Es que no sabes. No tienes cómo saber.

viernes, febrero 15, 2019

40

Te veo desde arriba, no sé por qué. Es un recuerdo que no tuve, sin embargo me asalta cada cierto tiempo hace más de 40 años. Intento serle esquivo, confundirlo, mover algunos muebles y trastos en mi mente para taparle el paso, pero me agoto. Hoy, me encuentra particularmente cansado y le abro la puerta. Me siento con él y vemos juntos aquel instante que no estuve ahí, pero que recuerdo a la perfección.

Da la impresión de que estás cómodo sobre el asfalto tibio, iluminado por la desgracia y la luna. Yo no siento nada, estoy fascinado mientras desciendo entre los árboles. 
Observas las estrellas bailar borrosas, las miras sin verlas, como quien al fin va encontrando respuestas eternas. A tu lado gritos, algunos desesperados y sorprendidos por tu calma. Es que ellos no saben que siempre fuiste así. Lo observabas todo, calmado y tranquilo. Seguro estás pensando en ellas, en mí y en tu inapelable tránsito hacia la oscuridad, aquella hacia donde avanzas a borbotones. El charco va enmarcando tu cuerpo, ahora eres una isla silenciosa, en medio de gritos que cada vez son más sordos para ti. Sé que sabes lo que significa. Sé que sabes que no habrá retorno, porque tú eres así: todo lo sabes y, en silencio, todo te preocupa. Por eso aquellos pendientes laceran tu mente más que aquel acero en tus entrañas. Luego de un rato ya no calculas ni te preocupas. Solo hay imágenes. Las veo en tus ojos, como en una proyección, mientras sigo en el viento, en remolinos, alrededor tuyo. De repente me miras y sonries. Tal vez fue solo un rictus de dolor, pero es lo que recuerdo o lo que quiero recordar.

Las estrellas están más lejos y ya no escuchas nada. La luna está clara y grande, reflejada a tu lado. -Me tengo que ir- ¿lo dije yo o te escuché? da igual ahora, porque tu voz es la mía y tu recuerdo se mezcla con mi visión.
-Me tengo que ir- sonrío. -Todo va a estar bien- mentimos. Y me fui yendo y te dejé 
con la mirada fija en las estrellas.

La carretera era una cinta y tú, un punto. A lo lejos, luces y aullidos van por ti.


lunes, noviembre 20, 2017

SAVIA de Luis Alberto León.

Otra herida que nos impide abrazarnos como Nación. Origen de grandes fortunas y de inmensos surcos sociales, caldo originario de la actual tendencia a dirigir y emprender en un país complejo y de venas abiertas.
La instalación inicial nos sumerge en un agujero dentro del Amazonas, en un momento de nuestra historia que los libros escolares titulan con nombre onomatopéyico y al que siguen solo algunos guarismos que indican un efímero crecimiento económico: "el boom del caucho".


Ese inmenso silencio que sigue a los números grita un nombre bajo la superficie en la que quedan los textos "oficiales" (hoy hasta wikipedia y gran parte de la clase dirigente le es anuente): Julio César Arana, empresario, político y promotor del caucho cuyo legado de fuego y sangre fue directamente proporcional al de su inmenso poder y fortuna. Si el personaje de Kurtz, de El corazón de las tinieblas de Joseph Conrad, tuviese un paralelo americano de carne y hueso, este sería sin ninguna duda Julio César Arana.
En #Savia vemos a un delirante Don Jesús (Leonardo Torres Vilar), viejo cauchero agonizante e inspirado, presentimos, precisamente en Arana. Alrededor de él zapatea la muerte. Pero no está solo, tres espíritus lo rodean ansiosos: tres mujeres amazónicas buscan recuperar sus cabezas, para lo cual deben purgar a su asesino reviviendo sus culpas.
Revista 15 minutos Perú

Cada plan (fallido) para lograrlo es como un machetazo que va abriéndonos paso a través de una maleza de recuerdos que van modelando la verdadera cara de aquel viejo decrépito y agonizante cuya única compañía es una enfermera (Patricia Barreto) a quien por momentos cholea, humilla y, sin embargo, dice cosas como "eres como mi hija", dibujando una estremecedora metáfora de las relaciones entre clases sociales: vertical, paternal y profundamente despectiva. Muy reconocible y, por si quedase duda, subrayada en el momento en el que en la TV aparece Juan Velasco Alvarado dando un discurso y Don Jesús explota: "¡Quítame a este infeliz pobre diablo!" a la vez que es retrucado por la cuidadora: "¡Pero dicen que la gente lo quiere!" pataleta que termina con el televisor apagado.
Sin embargo la gran metáfora, son varias pues es una obra cargada de simbolismo, es aquella de la nodriza "Rosita", mujer amazónica que cuidaba a Don Jesús de niño y cuyo recuerdo aparece en contraposición al de la madre: mujer hermosa, sofisticada y distante que sorprende a Rosita dándole el pecho a Jesucito de 7 años. La madre, en un arranque de ira envía a cortarle los pezones. El apego que siente el niño Jesús hacia "mamá Rosita" es tal que reincide, ocasionando un final estremecedor que termina revelando a Rosita como un personaje mucho mayor en la historia: ella es el Amazonas mismo, que dio su savia, alimento, crecimiento y a cambio recibió azote y fusta, holocausto y olvido.


Sobre todo olvido. Largo tiempo de olvido de la Amazonía que es tratada como la nodriza pródiga pero odiada, despreciada, de la que uno debe olvidar el sabor a punta de ají y helados (recuerden eso, es tremendo). Sin embargo estas almas no dejarán que esto ocurra, no descansarán hasta recuperar sus cabezas, su cultura, su identidad. Es imposible no emocionarse cuando lo logran y se sorprenden ellas mismas hablando en su propio idioma.
Notable obra de #LuisAlbertoLeon dirigida por #ChelaDeFerrari, la segunda en la trilogía iniciada con #LaCautiva. Una manera de curar ciertas heridas es comenzar por sacar metros de metros de vendajes sucios y repasarlas hasta sanar.

lunes, enero 04, 2016

Carta abierta a Nano



Estimado Nano Guerra. Quien te escribe debe ser uno de los pocos que te reconoce cuando te ve en televisión o cuando lee tu nombre en el anaquel de alguna librería. Cuando digo "de los pocos" no es porque seas el candidato desconocido, te aseguro que hay otros que se llevan los laureles y merecen compartir lugar junto al soldado del Morro Solar.
Yo veía tu programa... sí, soy un "emprendedor" de aquellos que te sintonizaba y leía tus artículos pero también soy comunicador y, así como me ayudaste con tus consejos, deseo regalarte desinteresadamente los míos:
Es muy probable que mis contactos te reconozcan, sin embargo (déjame recordarte), mis amigos y yo no representamos ni al 4% de la región, seguramente mucho menos del país. Y no veas eso como un problema, si lo utilizas con audacia se puede convertir en ventaja: porque comienzas la carrera ligero, sin el saco mojado de los grandazos que van punteros. No necesitas agregarte caretas ni aumentar el maquillaje. A pesar del partido por el que vas, puedes ser como eres y proponer cosas nuevas. Tomar distancia de las pintas, los volantes y de las portátiles, de los viejos trucos populistas, de los discuros vacíos y promesas imposibles. Porque Nano, al tener limpia la cara y vacía la tienda, puedes ser como el elector quisiera. Piensa en ti como un producto ¿te acuerdas que así decías?
Al terminar el año lanzaste un primer spot, de factura dudosa de la cual no me ocuparé, con la idea manida del bailecito popular y el colorinche. ¿cuál es la creatividad? ¿cuál el concepto? ¿qué pensaban lograr? hace 15 años que venimos viendo (aguantando) traqueteos sensoriales similares, desde el fallido avioncito fujimorista hasta el último hit que enterró a Heresi.
Fallido, Nano querido, fallido. ¿Te acuerdas cuando escribías sobre investigar qué hizo la competencia antes? Sí, lo hicieron (varias veces) y no les fue bien.
Sin embargo insististe. No sé si estaba dentro del paquete y ya no había forma de que te devolvieran la inversión, pero la cosa es que era preferible perder el dinero. Lo que acabo de ver, y el motivo del post, me hizo pensar tres cosas:
1. Nunca escribiste esos libros de márketing y ventas. Los mandaste a hacer y nunca los leíste.
2. Te han estafado: te ofrecieron una cosa e hicieron otra.
3. Hay otro negocio detrás y en realidad no quieres salir elegido.
En este spot, además de la música básica, una letra totalmente vacía y en un tono incómodo de escuchar ("derecha, izquierda, derecha, izquierda, derecha, izquierda" - bis) reafirmaste el uso, con mayor atrevimiento y procacidad, de la violencia verbal.
Sí, ya sabemos que las palabras están en el diccionario, nos lo recordó tu asesor de campaña con una sonrisa tonta, como diciendo "los cogí", pero eso no las limpia de violencia. Violencia, querido Nano, que mucha gente desprecia, violencia que muchos esperamos se aleje de la política. ¿No te parece suficiente la que estamos viviendo? ¿Escuchaste alguna vez la palabra "narcopolítica"? ¿Alguien te ha contado de las conexiones del crimen organizado con muchos congresistas, autoridades regionales? (y no sigo ni soy específico para no ir preso o amanecer con una granada en la puerta de mi casa). Sin embargo a ti te hace gracia (o peor, crees que a la gente le hace gracia) la palabra violenta, la carajeada, la mandada a la mierda.
Seguro conoces a Julio Guzmán (¿no? te lo presento: es un candidato que está lanzándose a la presidencia, o sea tu competencia). No me gusta, sin embargo seguro hizo su focus y tiene cara de hacer la tarea. Lanzó un comercial medio tela, pero con un concepto interesante y posiblemente recogido de algún estudio de mercado (otra cosa de la que hablabas era importante de hacer antes de lanzarse al negocio, creo que no lo has olvidado ¿no?): "yo no hago bailecitos ni tengo muñequitos" ¿por qué era importante? porque Julio se quiere alejar del típico candidato que cree que los electores tenemos la capacidad mental máxima para completar un rompecabezas de tres piezas.
Apreciado Nano, no quería extenderme tanto, ya con lo dicho mis amigos me comenzarán a bulear por tomarme el tiempo de escribir a alguien que todavía no aparece en las encuestas, sin embargo alguna vez me diste un par de tips y siento que te debo, aunque sea uno: Nano, si me estás leyendo y tienes pensado un tercer spot del mismo corte, aborta la misión. No porque tu candidatura peligre, eso no lo cambia DJ Peligro o el break dance, sino porque hacer este tipo de propaganda política le hace bastante daño a nuestra complicada sociedad.
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UPDATE:
Lo volví a ver. Sí, soy un poco necio. Me sigo preguntando, Nano... ¿¿¿DÓNDE ESTÁN LAS PROPUESTAS???


jueves, octubre 08, 2015

Calles de gigantes

Enrique Palacios Mendiburu
En Miraflores, la Av. Elías Aguirre se convierte en Grau y esta desemboca en Balta. Mientras camino por Pardo pienso en si habrá alguna relación de las calles con nuestra historia. Pienso en Grau, que apoyó a Balta. Más adelante, luego de muerto el héroe, Elías Aguirre lo sucede en el mando del Huáscar.

Miraflores es el único distrito que usa ese verde clarito en las placas de sus calles. Es tan tenue el contraste que, aún siendo de día, es difícil leer que llegué a Enrique Palacios. ¿Por qué este joven héroe cruza a todos los demás, siendo el único nombre entre Piura, 2 de mayo y Chiclayo?

El poeta Domingo de Vivero dice que Enrique Palacios tenía "cuerpo de niño, alma de coloso", (dicen que dijo, pues nunca encontré los versos, al menos no en internet). ¿Cuerpo de niño? Es que Enrique Palacios Mendiburu comenzó su carrera muy joven y murió a la misma edad que mi padre: En 1879 debe haber tenido 29 años.
A diferencia de los experimentados lobos de mar con los que luchó codo a codo, su muerte no fue en el Huascar, sino en el camino de vuelta, luego de ser canjeado por unos prisioneros. Su madre fue a su encuentro y solo le llegó el cadáver. Dejó una hija pequeña, "natural" (como se solía estigmatizar en los documentos a quienes nacían fuera del matrimonio). El certificado de defunción indica fallecimiento por "tétanos trraumáticos". Y es que, antes de ser capturado recibió múltiples heridas, casi todas por explosiones. De hecho una esquirla le revienta la mandíbula.

Su puesto era el de telemetrista: colgado en lo alto medía las distancias para comunicárselas a Grau y así poder dirigir la nave. Sabemos que Grau era una especie de Han Solo dirigiendo el monitor, así que debe haber sido uno de los mejores en su oficio. Sin esos cálculos no hubiera sido posible ninguno de los míticos ataques del pequeño monitor. Cuando revienta la torre de mando, con Grau dentro, el comandante Elías Aguirre lo reemplaza y ordena a Enrique Palacios a ocuparse de los cañones. Es en esa zona donde la bomba revienta y le destroza la mandíbula.

Los héroes no son esos bronces de rostro adusto
Sin tiempo para lamentos, Palacios se ata un pañuelo alrededor de la cabeza para sostener el maxilar en su sitio y continúa el combate, la certeza de la muerte debe ser un potente analgésico, y asiste a Elías Aguirre quien decide embestir al Cóchrane con el espolón. Tarea difícil con el timón roto, la torre de mando en llamas y sin Grau. La maniobra no tiene éxito y el monitor se pone a tiro. Un disparo certero, desde el buque enemigo, termina con Elías Aguirre y Ferré, su ayudante.

Entre fuego enemigo, incendios y restos de heroicos cadáveres, el joven Enrique Palacios se pone a disposición del nuevo comandante: José Melitón Rodríguez, pero por poco tiempo. El Blanco Encalada no tardaría en decapitarlo de un cañonazo. Luego del ataque Enrique Palacios pudo sortear los cuerpos, destrozos e incendios y salir a cubierta. Desde ahí ve que el pabellón no está. Va hacia la proa y nota que las bridas que lo sostenían se habían roto. Sin este el enemigo asume que el Huascar se ha rendido. Con dificultad para respirar, sangrando y sin poder hablar, tal vez ensordecido por las explosiones, alcanza el pabellón nacional y lo vuelve a izar en medio del fuego enemigo.

Sin dirección, con los cañones inutilizados, sin municiones y totalmente rodeado, el Huascar no se rinde. El siguiente en la línea del mando, el teniente Pedro Garezón, ordena su hundimiento para evitar ser capturados. Los maquinistas abren las compuertas dispuestos todos a irse con la nave. Al final no lo logran y el enemigo aborda, efectuándose la captura.

La entrega no fue fácil. A pesar de estar desarmados (las municiones se mojaron al momento del hundimiento) Enrique Palacios y otros marineros pusieron tal resistencia que el enemigo ordenó un nuevo bombardeo. Es ahí que un fragmento deja malherido al joven Palacios, que pierde el sentido y es trasladado al Cochrane, donde es canjeado por un teniente chileno y parte rumbo al Callao, al que solo llega su cuerpo.

Llego al malecón, un faro enano rodeado de jóvenes haciendo deporte. Más monumentos. Se ve el mar, el Morro, Chorrillos, Callao, la Punta. Los héroes no son esos bronces de rostro adusto. Doy la vuelta y regreso a la oficina internándome en estas calles con nombres de colosos por las que caminamos distraidos.


martes, septiembre 15, 2015

Nunca atribuyas a la maldad lo que puede ser explicado por la estupidez (*)

FOTO REFERENCIAL (o sea, este no es)

Hay cosas que son invisibles, como las señales que dicen "prohibido estacionar". Si algo no te gusta, consíguete un letrero de esos, cuélgaselo encima y asunto arreglado, nadie lo va a ver. En eso pensaba ahora, luego de esperar que un somnoliento taxista tuviera a bien mover su polarizado deportivo de dos puertas, para poder salir de mi garage.

Antes de partir, con la amabilidad que caracteriza a nuestros transportistas y con una mezcla de chicle y baba, me soltó algo parecido a una mentada de madre. No estoy seguro, porque se mezcló con otra voz de tono y actitud similar, que se fue alejando junto a él: la de Phillip Butters en su programa de la mañana por Radio Capital.

Phillip pasó de comentarista deportivo a ser el preferido de señitos, taxistas y chóferes de combi en una. También se volvió abanderado de quienes son la masa emprendedora e informal. Aquellos que se sacan la mugre trabajando y no tienen tiempo de ahondar en las noticias o leer un periódico, sienten que se "enteran" de lo que sucede en el país gracias a su programa. Se identifican con el gritón que les dice que "su opinión importa", aunque nunca hayan formado una por falta de tiempo o de información relevante. Estrategia de comunicación, le dicen.


Nada más falso: el total de las opiniones no importan. Importan las que se sustentan en la verdad. Sí, es cierto que cualquiera puede opinar, pero de ahí decir que todas son importantes es simplemente un sofisma, algo que parece ser el modus operandi de este caballero. Eso y una matonería y antarantamiento heredados del periodismo futbolero, son la insignia del programa que estaba escuchando el taxista de lunas polarizadas y stickers deportivos mientras dormitaba en la puerta de mi garage.

Porque no hay lógica para convencer a un atarantador, te va a ganar siempre. Recuerdo cuando era chico y, por una historia larga, terminé en un colegio un poco complicado. Todos los días había pelea con el nuevo, o sea conmigo. Yo solo quería saber ¿qué había hecho para pelearme? y obviamente eso era síntoma de debilidad. Porque la lógica no funciona con los matones. Cuestionar la pelea es perderla y lamentablemente eso es lo que hizo hoy mi amigo Marco Sifuentes al tratar de conversar con Butters.

Butters sostiene que Marco es un "asalariado del gobierno" y un "mermelero" porque el Estado le pagó para algunas asesorías y talleres. Durante su intervención no dejaba de hacer la misma pregunta:"¿te pagó el Estado o no te pagó?" buscando, mediante una retórica lumpen, que Sifuentes acepte algo que era cierto (el Estado lo contrató) para envolverlo con el sofisma "dime quién te paga y te diré quién es tu jefe" (palabras textuales).




Según la lógica de Butters y su "escala de valores", un periodista no puede brindarle servicios de ningún tipo al Estado pues este se vuelve, de inmediato, en su jefe. Si continuamos con esa lógica, un poco elemental, si uno tiene un jefe pierde la voluntad, es decir que si Butters trabaja para el dueño de la radio, y este le dice "vamos a apoyar el matrimonio gay" este señor tendrá que utilizar el micrófono para desdecir todo lo que dijo en contra. 

Imaginemos por un momento que tiene razón: que un periodista, al brindar sus servicios profesionales al Estado, se convierte en un sicario del gobierno de turno. Ok, Marco fue contratado por Ollanta y Nadine para que embarre a todos mediante su blog y luego los defendiera de cuanto escándalo saliera. ¿Acaso no se notaría eso en la línea editorial del blog? ¿En las opiniones de Sifuentes? ¿Acaso no existirían temas tabú en Chicharrón de Prensa porque podríamos chocar con el contrato de Sifuentes?


Todo lo contrario, Útero.pe es uno de los portales independientes más críticos del gobierno: dio a luz PublitoBot, una cuenta de Twitter que, entre otras cosas, monitorea automáticamente tuits con publicidad estatal prohibida o Manolo, el buscador de lobistas, que muestra los registros oficiales de personas que visitan diversas instituciones del Estado.

Claro, le pagan para que los ataquen. Si, son los Humala, pero no son tan brutos.

Vayamos más allá. Si para Butters, en el Estado no se puede contar con asesoría profesional de periodistas (porque automáticamente serían descalificados o más bien calificados como "mermeleros" o "vendidos"), ¿quiénes se encargarían de hacer notas de prensa, de comunicar al público temas de interés nacional o cuestiones de Estado? ¿Un abogado? ¡Ni hablar! porque cómo el Estado va a contratar los servicios de un abogado! Si después vamos a decir que es un asalariado e inclinará la balanza de sus juicios, no para el lado de sus defendidos, si no para el Estado. Es imposible. Entonces deberíamos llamar a un ingeniero. ¡Menos! ¿Te imaginas cuando tengan que hacer algún proyecto? ¡Va a cambiar los planos a favor de Nadine! ¡Mejor llamen a un militar! ¿PERO ESTÁS TÚ LOCO? Ah.. perdón a los militares les paga el Estado. Ah y a los congresistas y a los Ministros, es cierto, a los jueces y a los fiscales y a los policías...

O sea... ¿puedes brindarle servicios al Estado y no perder independencia? ¡Claro que sí! Un profesional debería poder trabajar para el Estado y es un lujo contar con buenos profesionales en él. Ningún pago te convierte en zombie, a no ser que seas un corrupto y siendo corrupto no denerías ser policía, ni congresista, ni militar, menos abogado ni juez, ni fiscal, ni médico, nada. No tiene nada que ver con eso.


Más o menos es como pensar que si tu público oyente son transportistas públicos, y justamente uno de tus mayores auspiciadores es una importante importadora de vehículos de transporte urbano para el Callao, vas a tener opiniones en contra de una alcaldesa que quiso hacer una reforma de transporte ¿no? o que vas a apoyar a un alcalde que va a dejar que Lima siga con el transporte público como está.

Yo creo que sería pensar mal.




***** UPDATE *****

Ante la insistencia de algunos tuiteros, adjunto la lista de algunos de los más conocidos y reconocidos periodistas que han brindado sus servicios profesionales al Estado. Todo esto estaba en los links de arriba y pueden encontrarlo (y corroborar la info) en el site de Transparencia Económica.


FUENTE: PORTAL DEL MEF: Transparencia Económica
http://apps5.mineco.gob.pe/proveedor/



(*) Principio de Hanlon


domingo, septiembre 13, 2015

NARCOS - una producción peruana.

Acabo de terminar de ver NARCOS, una espectacular serie de NETFLIX, en la que se cuenta (por enésima vez, sí ya sé) la historia de Pablo Escobar. Lo original de esta versión es que es el punto de vista "gringo". La historia, ambientada en los 80s, se desarrolla bajo la voz de un agente de la DEA que anda tras los pasos de Escobar y va descubriendo cómo, en latinoamérica, los narcos intentan legitimar su inmenso poder mediante la política.




En esta serie vemos algunos personajes históricos, algunos recordados por venderse al cartel, otros que obedecieron por miedo, pero también están los otros, quienes parecen ir hasta las últimas consecuencias convencidos de que el bien siempre gana. Esos, que parecen inmunes al dinero y las amenazas, no solo viven en la ficción, están aquí, en el mundo real.

Era 1980 y Gustavo Gorriti tenía la mirada clavada en un papel. Acababa de sacarlo de un sobre y tenía el dibujo de una calavera. Sabía qué significaba. ¿Qué sería del hoy investigador periodístico, quien en esa época no era más que un imberbe reportero, si decidía no continuar con la investigación? No hubiera sido el primero, su antecesor se aterró. Sin embargo, luego de deliberarlo con la familia, siguió adelante y, junto a Zileri, repasó las costuras de un entramado que se convertiría en uno de los casos más sonados de la historia de la narcopolítica del Perú: el caso Langberg

Escobar estaba obstinado con entrar a la política, más que en búsqueda de inmunidad, deseaba legitimar su poder e hizo uso de sus oscuras ganancias para financiar dirigentes políticos, periodistas y personajes influyentes.

Escobar estaba empecinado con llegar a ser presidente de Colombia

Algo parecido pasaba con el narco de nuestra historia, si bien es cierto los negocios de Langberg se remontan al gobierno de Morales Bermúdez, la relación más estrecha del auroral capo del narcotráfico peruano, es con el APRA. Era 1980 y el narcotráfico ya había echado raíces en uno de los partidos políticos más importantes del Perú. 

NARCOS, la serie de NETFLIX, arranca con Ronald Reagan (a comienzo de la década de los 80) declarándole la guerra al narcotráfico mundial. Se le brinda el máximo apoyo a la DEA y le otorgae carta blanca para operar en los países en los que se inicia la ruta de la coca. 

Langberg entrevistado por Gorriti
Eso encaja con la historia de nuestro narco, en esos días la DEA lo captura y entrega junto con uno de los más grandes cargamentos del mundo de pasta básica (los que hoy suenan miserables: 500 kilos) para ser liberado al día siguiente por el Ministro del Interior de Morales Bermúdez, Enrique Velit, no sin antes limpiarle el rastro y eliminar las pruebas. Cualquier parecido con la ficción o con alguna noticia actual no es coincidencia.

"Página en blanco" sección de Diario P.M. de Langberg ¿no nos recuerda la actual bronca de AGP con E. C.?

Antes de que Gerald Oropeza hubiera nacido, ya el narcotráfico financiaba partidos políticos, poseía medios de comunicación (Langberg era dueño del diario P.M. con el que el APRA se encargaba de demoler al gobierno de turno), compraba jueces, fiscales y estaba metido en el Poder Judicial. Y quienes no tenían un precio, tenían miedo y, como le sucedió a Gorriti, recibían un sobre con una calavera. Una cortesía antes de volverlo a uno un paquete fondeado en un basurero.


Gracias a su recaptura, y gracias a la extraordinaria investigación de Gorriti con Caretas,  se evidenciaron las conexiones de Langberg con el APRA:

"(...)Langberg fue detenido en México por la posesión de 15 gramos de coca cuando estaba en compañía del líder aprista Jorge Idiáquez. Fue condena­do en 1984 a 14 años de cárcel, pero luego su pena fue reducida a la mitad. 
Cabe recordar que Idiáquez era el secretario personal y guardaespal­das de Haya de la Torre. Se comentó –pero nunca confirmó– que, a fines de los 70, Carlos Langberg había cos­teado el tratamiento médico del fun­dador del PAP y, una vez fallecido, compró su legendaria casa de Villa Mercedes." (1)
Como dicen los orientales, en las crisis hay que ver la oportunidad, y hubo alguien en Alfonso Ugarte que tenía esa máxima muy presente: el joven abogado Alan García Pérez. 


En 1980 el líder del partido era Armando Villanueva del Campo, y ante la evidencia de que su campaña a la presidencia fuera financiada con dinero del recientemente capturado narcotraficante, tuvo que dar un paso al costado, oportunidad que el hoy dos veces expresidente, aprovechó para convertirse en el delfín de la estrella y llegar, al cabo de unos años, a su tristemente célebre gobierno. 

Empero, luego de unos días de haber juramentado, uno de los laboratorios más grandes de PBC del que se tenga memoria, propiedad de uno de los socios de Langbert: Reynaldo Rodríguez López (a) "El Padrino", explotó. El laboratorio era tan grande que los medios lo bautizaron como "Villa Coca". Sin embargo, ya había comenzado el gobierno de García Pérez y se pide el cambio del fiscal, el caso se archiva y nos quedamos solo con el recuerdo de Elmer Alfaro (Machucao) diciendo: "soy su hermano, pero no sé nada".

Es durante este mismo gobierno en el que se descubre la relación del diputado aprista Manuel Ángel del Pomar Cárdenas, padre del exalcalde de Barranco, con el narcotráfico. El diputado fue capturado por INTERPOL en 1988 intentando cobrar en Alemania un cheque con el equivalente a US$ 120,000 girado por Manuel García Montes, narcotraficante capturado con casi 50 kilos de cocaína. Del Pomar recibió 4 añitos de prisión en 1993. 


El abogado de Del Pomar, Moisés Tambini del Valle, también diputado por el APRA y suegro de Beto Kouri, integró la Corte Superior de Lima en el primer gobierno de AGP, además de ser defensor del presidente García Pérez en algunos casos. Sus lazos familiares son, para utilizar un término menos escandaloso, "interesantes": Su hermano, Augusto Tambini, cae en Yurimaguas por narcotráfico, su hija, Mónica Tambini, dueña de la Notaría Tambini, fue abogada de el conocido "Lunarejo", Fernando Zevallos.

"Pero ahí nomás no queda la coca. Fernando Zevallos, uno de los 10 capos más importantes del mundo, según EE.UU., utilizó la Notaría Tambini, que figura a nombre de la hija del procurador, Mónica Tambini, para legalizar documentos utilizados por su defensa en el proceso judicial que se le siguió por narcotráfico y lavado de dinero. También brindó servicios a AeroContinente y Nuevo Continente." (2)

El detalle adicional que brinda Caretas no merece mayor comentario:
"Tampoco pasó desapercibido el hecho que el 29 de agosto pasado, Tambini organizó en su casa de Monterrico una fiesta por el cumpleaños del vocal Supremo Javier Villa Stein. A la reunión acudió García. “Hay otras evidencias que lo conectan con el llamado ‘Lunarejo’. Ruth Monge de Tambini, nuera de Moisés Tambini, fue abogada de Zevallos y más tarde su principal contacto en el Poder Judicial cuando fue incorporada a la judicatura como jueza en lo penal, según pesquisas de El Comercio. Tiene una investigación abierta en el Ministerio Público y otra en la Procuraduría del Poder Judicial que jefatura su suegro, el doctor Tambini. “No soy amigo de Fernando Zevallos. Si alguna vez lo he visto es por periódicos y una vez que asistí a una reunión o aniversario, no recuerdo. A Lupe Zevallos sí la conozco porque me invitó a su fiesta de cumpleaños en el 2003”, reconoció. cierto”, confirmó a CARETAS. “Pero no patrociné para que lo elijan titular de la Corte Suprema." (2)
Pero no todo es color rosa entre el narcotráfico y el partido de la estrella. También hubo sus desavenencias, tal como ocurrió en el 2003 entre Alan García y Orlando Sánchez Paredes, quien es sindicado como cabecilla de una red de narotráfico. ¿El origen del problema? Se disputaron una mina.

No vayan a creer que se trata de una curvilínea y platinada argentina si no una valorizada en mil millones. Según IDL - Reporteros una camioneta comprada por AGP era utilizada por Alfredo Sánchez Miranda, uno de los hijos de Orlando Sánchez Paredes para trabajar en una de las empresas de fachada de los Sánchez Paredes: Alta Tecnología e Inversión Minera y Metalúrgica S.A. (ATIMMSA). (3)

Pero no siempre fue así, los Sánchez Paredes y García Pérez eran mucho más que amigos, tanto que se descubrió que la familia había aportado US$ 5000 a la campaña presidencial de AGP del 2006, algo que en su momento fue un escándalo y se resolvió con la devolución del monto por parte de García Pérez.



En mi serie del cable, Pablo Escobar acaba de huir. Sin embargo sabemos que la sonrisa solo le durará unos cuántos capítulos más. Todos sabemos cómo acaba la historia. 

Con esa horrible sensación que deja el último capítulo de la temporada, regreso a la televisión nacional: la policía ecuatoriana acaba de capturar a Gerald Oropeza, sindicado como un capo del narcotráfico peruano. Hace unas semanas, la policía había desbaratado un plan de sus sicarios para asaltar una agencia bancaria en Máncora. Todo encaja.



Gerald Oropeza tendría vínculos con el APRA, entre quienes figura Luis Nava, aprista y secretario general de Palacio de Gobierno durante la presidencia de García Pérez. Nava habría negado conocer a algún Oropeza pero el gran Facebook detectó que él y Pilar López Vargas, la mamá de Gerald, eran amigos y, hurgando un poco más, encontramos que para su campaña electoral Nava utilizó una casa que pertenecía a Miguel Facundo Chinguel (sí, ese mismo). Los arbitrios de esta los pagaba Gerald.

Pero no hay que confundirnos: ni estos son todos los narcotraficantes ligados al APRA ni la narcopolítica es exclusiva de Alfonso Ugarte. Sin embargo, la importancia de este partido, su capacidad organizativa y la presencia de "compañeros" en diversos puestos del Poder Judicial, hacen que los vínculos con los narcotraficantes parezcan más importantes y poderosos que en los demás. 

Ojalá que esta coproducción internacional, que tiene años, llegue a su fin. Sin embargo, la captura del "Tony Montana peruano" (amigos periodistas, qué daño le han hecho a Caracortada), marca el final de una temporada. Ojalá no nos deje con esa sensación de que el malo siempre gana.



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(1) Revista Velaverde, Agosto 13 - 2014
(2) Revista Caretas, Enero 18, 2007