domingo, diciembre 18, 2005

Mi hija quiiere ser futbolista.

Odio el fútbol.
Y a los fanáticos del mismo.

En mi ranking de lo más "fome" y "meee" está en el número uno (en el número dos están las carreras de autos y en el tres ir a misa)

Y no soy el único, lo sé.

Tengo muchos amigos a los que tampoco les gusta (también tengo amigos enfermitos a los que les encanta) los cuales están divididos en dos grupos anti-fútbol (en tres cuando existe la "rara" combinación de los dos):

GRUPO 1: Mis amigos gays.
GRUPO 2: Mi equipo de rugby de la universidad.

El 98% de las veces en las que debo definir mi posición respecto al tan innecesariamente mentado deporte, soy automáticamente incluído en el primer grupo.

Al comienzo hice algún esfuerzo por explicar que jugaba rugby y que era más interesante que el fútbol, que era más caballeroso, menos sucio, con mejor táctica, más completo, etc, etc, etc. Pero con el pasar del tiempo y la diversificación de los grupos humanos en mi vida me quedé con un lacónico "no me gusta el fútbol" como explicación y la tácita inclusión en el grupo de mis amigos que juegan voley en Punta Rocas (hola Mollo ¿cuándo vamos?)

No me molesta para nada, al contrario, me halaga.

De un tiempo a esta parte vi, con mucho gusto, que se hizo popular jugar fútbol para las chicas. Con esto el argumento machista de que "jugar fútbol es de hombres... y si no te gusta eres cabrito" quedaba en el pasado junto a los recreos de jugadores improvisados y a los chicos del barrio que desaparecían de la esquina por un partido paupérrimo.

Pero nada me hizo imaginar que mi hija, MI PROPIA HIJA tuviera inclinaciones por patear una pelota.

Horror.

María Fernanda, desde que tiene uso de razón, no puede ir al parque y ver a un grupo de plumíferos desgarbados corriendo detrás de un balón sin querer unirse al clan.

Qué nos queda a los padres, sino incentivar los talentos de los hijos y sonreirles para que sigan adelante con lo que les gusta.

Por eso el verano pasado, en pleno campamento y cámara en mano, presencié un nocturno partido de Mafe con un par de pequeñines que le quintiplicaban la edad (2 años vs. 9 ó 10)

Asombrosa habilidad.


El video está muy oscuro, recuerden que es de noche.

La voy a meter a algún circo a ver si cambia la pelota por los zancos, los malabares y la cuerda floja. Lo prefiero a verla formar parte de las hordas de malos desadaptados (porque habemos buenos desadaptados) que transitan por las calles rumbo a algún estadio.

Menos aún que pertenezca al equipo de uno de aquellos que hacen del fútbol la búsqueda desesperada y fallida de personalidad y autoestima.

Eso o que su padrino se encargue de que juegue en primera.

8 comentarios:

Anónimo dijo...

La memeeeee es lo máximoooooooooooo
bravaaaaaaaa por la melitaaaaaaa!!!...
quiero el videooooo!
YO:)

Rain dijo...

Si ella goza... eso sí que ame la lectura, sino estará perdida.

digler dijo...

concuerdo con Vir&, ¿de niño te gustaban las mismas cosas que a tu papá? aceptarlo es bastante dificil verdad, en especial ahora que eres padre.quién sabe, tal vez algún día lo sepa yo también

capitan dijo...

bien ese video ehh ademas tierno.

tampoco me gusta el futbol

Algo que decir dijo...

No megusta el futbol,pero sucede hasta en las mejores familias.
Posiblemente termines por aprender a jugar tambien tu.o prefieres hacer las "porras"?

Maria Hierba dijo...

Yo detesto el futbol y como juego lo encuentro aburrido. Eres el quinto hombre heterosexual que conozco al que no le gusta el fútbol. Te amo!!!

Por otra parte, tal vez a tu retoña le cambie el gusto algún día, ya sabemos como son los niños, yo de chiquita quería ser aeromoza... :S

Maria Hierba dijo...

Veo a tu hijita con futbolistas y con trago... Creo que más bien va a ser vedette... :S

Lobito dijo...

No pude comparar los gustos de mi padre a los míos, pues se fue pronto (al cielo, según recuerdo, por cómo se veían sus ojos y pecho inmóvil) cuando tenía cinco.

Pero sé que no le gustaba el fútbol.

Majita... ¿heterosexual? ¿qué hace la diferencia?¿El acto?
Entonces ¿qué soy?

Asu, me analizaste. Pero ¿acertaste?
Y si, prefiero hija vedette... pero eso sí, sin futbol.