martes, enero 16, 2007

Beckam, Pitt, Clonney, Lobito y 500 colombianas en una fiesta.

La Lobita y yo estamos en Cartagena haciéndole seguimiento al evento anual de una empresa de belleza. Grabar videos y crear conceptos para un país tan inmenso y distinto como Colombia es cosa seria, así que decidimos comprar nuestros pasajes y venir a supervisar y ver en qué podíamos ayudar, asegurándonos de que todo salga de las mil maravillas.

Tres días de supervisión en Cartagena y mañana partimos a Bogotá a testear otro vídeo que tenemos en proyecto y que es vital que cale en el alma de las bellísimas colombianas que hemos descubierto a la orilla de este tibio y paradisíaco mar.

Nuestro cliente estuvo feliz con la propuesta de hacer en vivo y en directo la supervisión (y no desde Lima como fue lo acordado) y se ofreció muy amablemente (PERO MUY AMABLEMENTE) a alojarnos la semana que estaremos aquí.



Es por eso que escribo este post desde una preciosa habitación (cortesía de nuestro querido cliente) con terraza y vista a un precioso y delicioso mar. Nada más y nada menos que el hotel del papi de Paris: el Hilton de Cartagena.

Han sido días de trabajo intenso ajustando detalles y ordenando algunos desbarajustes producto de la "creatividad a distancia", también hubieron una o dos escapaditas a la playa (el paraíso) y a la ciudad y al fin hoy fue la cena de clausura: 500 mujeres bellísimas en pleno bailongo con orquesta y todo.

La salsa y sus variantes (cada cual menos bailable para mí) nunca ha sido mi fuerte. Eso es algo q me tenía sin cuidado, ya que a lado de la Lobita estaba a salvo de las 500 colombianas (no exagero, esa es la cantidad exacta que la empresa ha alojado aquí) ávidas de encontrar una pareja de baile entre los 4 varoniles y tan poco bailarines disponibles que, por leyes de oferta y demanda, nos convertimos en David Beckam, Brad Pitt, Leonardo di Caprio y George Clooney (para servirlas).

Pero como no todo es color de rosa en la capital de las idem: la Loba, agotada por el trabajo de estos días (y porque mañana salimos al aeropuerto de madrugada) cayó agotada a la mitad de la cena, antes del baile, dejándome como hijo al que le ponen a Michael Jackson de niñera.

De buena gana la hubiera acompañado (hubiera huido) a la habitación si es que no me encomendaba la tan trascendental tarea de convencer a nuestra anfitriona de que el vuelo a Bogotá de mañana saliera un poco más tarde.

Y ahí estaba yo sentado, tratando de pasar piola mientras el piso retumbaba con los saltos y los caderazos de tan pródigas mujeres, vestidas y maquilladas para matar.

Y ahí estaban mis otros congéneres (Brad, Leo y George) con carita de ratones asustados cada vez que una de estas señoritas apretaban sus escurridos cuerpos en smoking contra sus pródigos pechos forrados en lentejuelas.

Yo ahí, hundiéndome debajo de las flores del centro de mesa, intentando pasar desapercibido en pleno merengue.

Ellas ahí, en fila y moviéndose como una sola, acercándoseme lascivas, perfumadas y tropicalmente sandungueras: medio millar de mujeres divirtiéndose solas, en un hotel cinco estrellas, a la orilla del mar más maravilloso de sudamérica y sin más hombres disponibles que nosotros cuatro.

Dicen que hay cosas que son inevitables. Hay que estar preparado psicológicamente y dejar que pase, prepararse para lo inevitable y sonreír como si uno tuviera el dominio de la situación.

Totalmente falso: Uno no domina nada y es como cuando a uno lo revuelca una ola:

No sabes dónde es arriba, todo lo ves verde, intentas nadar hacia lo que imaginas es la superficie pero resulta que tocas el suelo. Crees que ya saliste y respiras agua salada. Al final, confundido, sales con los labios salados, las piernas temblando y la sensación de que eres una brizna de hierba a merced del poder (y voluptuosidad) de los elementos.

Pero eso sí, sonriendo de la verguenza.

Yo sonreía, eso sí, pero no de verguenza sino de agotamiento, horror a la salsa y al merengue y sobre todo a esa desnuda sensación de ser un pollo a la brasa en pleno comedor popular producida por los mil ojos con sus pestañas que lo miran a uno.

Definitivamente no estoy preparado para eso.

Un caderazo más y lloro. Una más que me toma de las manos y confunde una de Bisbal con Lambada y grito. Otra más que me quiere ver hacer piruetas enredando sus brazos y haciendo giros y le digo que sufro de osteoporosis y lepra.

En uno de esos pasos de garabato (se supone debo girar como trompito a merced de los bronceados-humectados-escarchados-perfumados brazos) me escabullo bajo el mar de sirenas que me rodean y luchan por darme una cátedra de ritmo colombiano (Definitivamente era más una pulsión hormonal que didáctica)

Mientras gateo debajo de la mesa veo a algunas que se dieron cuenta de mi escape y sonrientes pegan la carrera con ese dejo cantarín que no oigo por los decibeles de la música. La desesperación es la madre de todos los magos, así que cuando logran levantar el mantel ya estoy por la consola de sonido haciéndome el que reviso algún desperfecto con el personal técnico.

Llego a la puerta, inmensa como el de un castillo que debe ser resguardado. Tal vez sea así de grande para aislar la acústica, tal vez en verdad es el castillo de los sueños de mi adolescencia. Lo siento, Lobito adolescente, los sueños sueños son. Aún no estoy preparado para eso.

Con el rabillo del ojo observo a mis amigos David, Brad y Leo mirándome en shock, girando, girando, rebotando cual pepas en corbata michi al ritmo de un vallenato. Con un gesto les deseo suerte y huyo a los ascensores.

Las puertas automáticas se cierran detrás de mí y a lo lejos se oye el fragor de una batalla.

12 comentarios:

Herr Hauptmann dijo...

Jajajaja! , eso se llama "presentar batalla en inferioridad de condiciones". Además estabas acompañado pues, ni modo.

Rose dijo...

Ja, jaja George Clooney, ta bien ah? Yo conozco varios que acompanhados y todo no hubieran "resistido" jajaja
que bueno que mi lobito es fiel, bueno y no sabe bailar merengue....
un besito ....No te confundieron con Carlos VIves????

luna dijo...

¿500 top models y tu fuiste con tu pareja?

a eso se le llama ser invitado a un banquete y llevar tortas...
(o sea, como la torta de jamon del chavo del ocho)

pero bueno... supongo que tu chava te lo habrá apreciado.

Anónimo dijo...

Miras las noticias, él estás presionando tan. deseo que me demostrarían algo hacerme sonrisa de vez en cuando.

Rain dijo...

Hola Lobo.
¿Qué mas cuentas después de tal suceso?

:)

acerca de "Babel": aún no la he visto...

*


¿Qué pasaría con los otros varones?

abrumadoras féminas, eh...

Anónimo dijo...

a t e n c i o n :

EL FALSO PROFETA NECESITA DE SU AYUDA EN MEXICO, TU LE DEBES UN FAVOR EN AQUEL EPISODIO DE LOS NAZIS MEXICANOS AHORA EL FALSO ESTA SIENDO BLANCO DE ATAQUES VE ESTO:

HTTP://FALSOMANDRIL.BLOGSPOT.COM

Anónimo dijo...

a t e n c i o n :

EL FALSO PROFETA NECESITA DE SU AYUDA EN MEXICO, TU LE DEBES UN FAVOR EN AQUEL EPISODIO DE LOS NAZIS MEXICANOS AHORA EL FALSO ESTA SIENDO BLANCO DE ATAQUES VE ESTO:

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Waldo dijo...

Hey Lobo Lobo
te quedaste en colombia?

El Frenopatico dijo...

asi pasa cuando sucede... nadie esta libre.. jejejee

Anónimo dijo...

Y porque diablos no le pasa algo así a un soltero hambriento de 500 mujeres colombianas curvilineas !!!

vidente dijo...

Mostro el paisaje !lindas las chicas ?? yo te dejaría que bailes con todas ! jaja

Anónimo dijo...
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