jueves, julio 20, 2006

Behind Blue Eyes

Salgo de una grabación agotadora: a un lado el camarógrafo, las productoras, maquilladoras, técnicos y yo; y al otro una pareja de chiquillos que se supone deben parecer un hombre y una mujer en pleno preámbulo.

Ámbos eran hermosos, lindos, largos, perfumados, etéreos, pero sobre todo jóvenes: él con veinte y ella con diecisiete.

En una escena tenían que acariciarse (ella a él) y los nervios salieron a relucir. Ella demostraba y dejaba en claro que no tenía ningún interés por él (a pesar de que el chico estaba muy bien, tanto que la productora y la maquilladora lamentaban no poder hacer esa escena) con frases tontas y miradas de hielo. Luego le tocó a él besarle el cuello y olerla debajo de la oreja (es para una fragancia) pero se puso tembleque y todo duro.

Claro, ahí entramos con un poco de dirección y desahueve logrando que la imagen funcione. Al final se ve a un par de salvajes mordisqueándose en un sillón fashion. Al menos eso se verá. Pero la realidad era otra: eran dos niños que aún se morían de verguenza de tocarse, de mirarse.

Con su metro setentaitantos era tan delgada que la talla small de la diseñadora le quedaba un poco grande.

Nota mental: la gran mayoría de publicidades que vemos de chicas regias, modelos delgadas con cuerpos perfectos son adolescentes pobres provenientes de países de Europa del este. Un poco de maquillaje, arreglo dental, peinado y guardarropa y salen lindas en las fotos.

La inmensa mayoría sale de sus países, unas pocas para seguir el tortuoso camino al éxito en las pasarelas y las más a engrosar la menos zigzagueante carretera a la prostitución. Sé de agencias de modelos con dos caras, de esas grandotas, que imponen sabanescas condiciones a estas niñas para ofrecerles cuentas que les pueden cambiar la vida.


Conocí a una mientras editaba el making of de un comercial (de una marca que no viene al caso pero que todos saben cuál es), parecía una mujer regia gracias a las luces, la ropa y el maquillaje... pero que no era más que una ucraniana de trece años disfrazada de mujerón.

Todavía la veo por todos lados, en paneles, comerciales, revistas... mientras intento imaginar qué miserias habrán visto esos deslumbrantes ojos azules

7 comentarios:

patty dijo...

lo malo es que se reqwuieren modelos asi porque al parecer el publico consumidor lo fomenta...y asi ciclicamente...yo tengo una hija de 13 años y a veces tengo que soportar miradas inpertinentes para ella...el tema es mas complejo de lo que querriamos.

Laura Hammer dijo...

No has pensando en escribir un cuento con ese material?

Maria Hierba dijo...

diooooooooooossss


que tristeeeeeeeeeeeee


que deprimenteeeeeeeeeeeeeeeeee

El NeuroTransmisor dijo...

sería maldito que se usen mujeres sin dientes y con los pies cochinos y las uñas largas para publicidad de Ripley. Y hombres con cables de jebe saliéndoles de las venas y anteojos de fondo de botella con boina y chalina y coderas en el saco besando a niñas de 3 años en el sexo impúdico en lugar de las conocidas propagandas de pampers.
deberían haber adbusters en el Perú. :(

The First of the Gang to Die dijo...

en manos de creativos o cias de publicidad en general esta la responsabilidad de dar un giro.. lento, seguro.. pero giro al fin y al cabo a los actuales estereotipos y hacerlos mucho mas reales... al menos los virals estan dejando aquellos estereotipos y buscando personas reeales... mujeres con arrugas, patas de gallos y si, aun hermosas... hombres normales, con calvicie prematura y panza... me parece que harian la publicidad mas creible.

Rain dijo...

Muchachas en busca de su paraíso. Chocando con la realidad. Ah, la belleza como una prisión.

Es tan jodido.¿alternativas? tengo que pensar con calma...

Anónimo dijo...
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