martes, marzo 14, 2006

Cuando caigan las paredes


Una a una las van a tirar abajo. Las convertirán en polvo. Cada madera del piso será retirada y puesta a la venta en algún depósito para convertirse en el piso de alguien más.

Las ventanas... ¿qué van a hacer con mis ventanas? ¿mirarán otros atardeceres? ¿temblarán también cuando otros vientos las acaricien? y sin paredes, sin piso y sin ventanas el techo caerá de golpe, como caen las nubes Cortazarianas convertidas en mármol, de pronto, por las flechas mágicas.

¿Y el olor a mar de las mañanas? ¿Dónde se irán las palomas a picotear si el tragaluz de mi baño estará en algún corralón con vigas y puertas descarnadas?

A dónde se irá el perfume que la Lobita dejó en los sillones, en las paredes, en el apolillado barcito del Hypnotic. ¿Qué hago con la luz violácea y titilante del fluorecente que falla y que no quiero cambiar porque me gusta así. ¿Vale la pena cambiarlo ahora? ¿Vale la pena terminar de pintar de negro y rojo los zócalos que me faltaron?

¿Para qué? Si pronto nada de esto quedará en pie. Ni las paredes, ni el piso, ni el techo. No existirá la opción de regresar y volver a verlo. Porque desaparecerá.

Y en su lugar ¿qué pondrán? ¿otro monolítico edificio de departamentos? ¿Concreto, cristal y acero para las familias felices del futuro?

¿Dónde estaré el 30 de abril?

No puedo dejar de pensar, es terrible lo que me dijo el casero. Parece algo tan simple demoler una casa, pero es como perder a alguien querido. Con sus fallas y aciertos. Con sus buenos momentos y los malos. Con todos los recuerdos.

Se siente extraño.

Sientes que algo de ti quedará debajo de todos los escombros.


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ALQUILO DEPARTAMENTO
1 DORMITORIO CON SALA COMEDOR
DE PREFERENCIA EN MIRAFLORES,
BARRANCO O CHORRILLOS
CERCA AL MAR
OFERTAS POR ESTA VIA
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Demuelen el "depa". Tengo un mes para encontrar algo e irme.

En estos días dan ganas de abrazarse a sus paredes.

7 comentarios:

Isabella dijo...

Me has hecho recordar cuando me fui del último depa y vi las caras de los gatitos miràndome por la ventana con esa mirada que significa sè que no volveràs.

Era un departamento precioso, parecìa la casita del àrbol, todo cubierto de madera y vegetación. Me doliò irme, pero así es la vida. La casita que estoy ahora no me despierta la menor emoción, salvo la de saber que es mi casita.

Làstima lo de la demolición.

Hey y todo indica que seremos vecinos. Si vienes a Barranco no olvides tocar la puerta de mi casita.

PD. Esa canción es de una de mis pelìculas favoritas :P

Ludovico dijo...

Que gran blog!!! Paz desde el aura

Cinder dijo...

q pena lobo, a mi también me toco mudarme hace un tiempo,y compartir el depa con otras dos personas, pero q se puede hacer hay cosas q aunque duelan se deben hacer, saludos y espero q pronto encuentres algo para tí!

Alves Reis dijo...

a veces encontrar un lugar como el que estamos dejando es muy dificil, pero no imposible. Deje un depa que lo alquile por cuatro años, lo deje con mucha pena, ahora vivo en otro que le he agarrado mucho cariño, pero nada como el anterior.

Alves Reis dijo...

ahora pienso en la casa propia....

digler dijo...

nostalgica despedida. y si, uno a veces se quiere abrazar a las paredes. triste lo de la demolicion

Rain dijo...

Oh, esta experiencia no la conozco, mas soy capaz de imaginarla y me duele.


A mirar hacia adelante.


Un cálido salute.