viernes, agosto 03, 2007

Mágica



Los hijos son la prueba de que los humanos poseemos, por lo menos, una pequeña fracción del inmenso poder creador de los dioses. Tener una hija es como el día de la creación en el que las plantas cubrieron de flores las grises y áridas superficies volcánicas.

Ver a María Fernanda cuando me llama o me dice "papi", no es otra cosa que magia.

¿Cómo puede un ser como uno haber hecho una cosa tan maravillosa?

Es magia.

3 comentarios:

Danza Invisible dijo...

Como siempre le digo a mi esposo:

Y pensar que hicimos una hijita tan linda usando las partes menos fotogénicas de nuestros cuerpos.

Jejeje...

Linda tu hija (pero la mía es MÁS linda, ya! jijijiji!!) Babero de madre...

9000 dijo...

Se le ve tu mirada a travez de sus ojos.
Se te ve feliz y completo.
Se le ve llena de gracia y plena para conocer el mundo.
Se le ve la inocencia de la infancia y de los tiempos que uno ve atras con melancolia y a veces extranias.
Los tiempos que hoy te hacen mas hombre y mas mujer.

Morena dijo...

Qué linda. Cómo crecen los niños... pronto serás suegro!