sábado, septiembre 30, 2006

Ahora le tocó perder a SAGA FALABELLA

"Le tenía que tocar, pues."

Así responderían cientos (¿o miles?) de usuarios de CMR al enterarse que, la semana pasada, SAGA FALABELLA tuvo una pérdida aproximada de US$ 250,000 (en un par de días) a causa de un error en la codificación de una oferta.

Ayer salí a almorzar (¡y qué almuerzo!) con una amiga que trabaja en la parte de modas de la tienda (para todas las tiendas) y me contó que fue un error humano lo que
ocasionó la pérdida.

"Se olvidaron de colocar las restricciones en la oferta de casacas y camisas a S/.19.90"

Es decir que, en unas horas, volaron todas casacas con precios normales de S/.2000.00, camisas de S/.500.00, es decir esas prendas que ni siquiera nos llegamos a probar porque pensamos "ya mucho ¿no?" o "mejor me compro cinco de esta otra... es igualita (mentira)".

Lo más "curioso" es que la mayoría de compradores fueron identificados como personal de las propias tiendas que, luego de identificar el error, en vez de informarlo bajaron corriendo a comprar todo lo que podían.

Según mi amiga "fashion", esto implica mucho más que un dilema ético, es un tema de identificación con tu empresa, algo que al parecer no está muy bueno con la gente que trabaja ahí.

Pero de que rodarán cabezas, no hay ninguna duda.

Personalmente, más que la millonaria pérdida, la falta de ética profesional o el trágico error, lo que lamento terriblemente es no haber ido a ninguna de las tiendas la semana pasada.

Hubiera salido "forrado".

technorati tags:, , , , , , , , ,

Blogged with Flock

11 comentarios:

MaTT dijo...

Noooooo... me lo perdí.

Era el momento propicio para comprar una nueva casaca de la suerte.

=(

MaTT

Sandra dijo...

pucha como no avisan...ni teniendo a la chica fashion.

Rose dijo...

anda que paja...ta bien esos cochisu, siempre venden todo 10 veces mas de lo que cuesta...pero q roche con el personal...bueno sino compraron con su tarjeta cmr nadie sabra quien fue jaaaaaaaaaa

jocho dijo...

dos mil lucas.... tendria ke vender mi alma para comprarme una casaca asi

diecinueve lucas.... me lo compraba al contado y lo presumia hsata queme asalten y me la quiten
(aunque tal vez los choros decian "no ni cagando esta casaca cuesta diecinueve lucas nos daran un pedo por ella" y no creo que conozcan las marcas superfashion que de seguro son)

pero me iba a gastar diez veces el costo en pasajes desde Arequipa

nos vemos
jocho

gamma-normids dijo...

Yo de ellos no quiero ropa ni regalada! (Ok, regalada si tengo y siempre es biengvenida la ropa regalada).

Pero, si. Ya les tocaba perder por abusivos.

Guille, da maus dijo...

Algo parecido lei por un curso de marketing donde una cadena tipo JCPenney erró en los price tags. Ante la inmensa perdida la empresa explicando el error ofreció un bono junto con el reembolso del dinero por cada prenda devuelta. La medida tuvo relativo exito (casi 30% de devoluciones si mal lo recuerdo) lo que demostraba que una empresa no debe temer mostrar que busca ganar haciendo negocios.

bueno, las mentalidades son distintas. nuestros empresarios son poco arriesgados y poco empaticos con el cliente. Para nadie es secreto que empresas como Saga o Ripley tienen muy mal concepto de sus clientes.

Rose dijo...

JAAAAAAAAAAAAAAAA imaginate, q van a hacer eso en Peru. No te devuelven pero ni la etiqueta.

La Wicked dijo...

Pues a mi me parece horrendo lo que hicieron los empleados.

Porque una cosa es que no te guste el proceder de una empresa como Saga, y por ende no compres nada de ellos, y otra muy distinta dedicarse a saquear vilmente el lugar donde trabajas, o sea que te permite sobrevivir. Porque eso es lo que hicieron, saquearon. Porque sabían que había un error y aun así continuaron con lo que estaban haciendo sabiendo que la empresa que les contrató iba a tener pérdidas, y que eso se vería reflejado en sus sueldos y quizás sus puestos.

Peeeero, claro... El peruano siempre quiere hacerse el vivo y es por eso que muchas veces cuesta confiar en nosotros, por culpa de unos muchos.

Enrike dijo...

Bien hecho, que pena por los que metieron la pata, y que pena por mi que nadie me avisó caramba. Voy a estar por Lima, a ver si meten la pata otra vez pues. Aunque no me gusta la ropa que venden ahí.

Martini Doble dijo...

Mi hermana trabajó durante años allí, como vendedora. Son unos HIJOS DE PUTA con su personal. Cuando mi hermana salió embarazada la botaron, y sólo la recontrataron cuando ya mi sobrino tenía varios meses de edad. Además les hacen cargar y almacenar la ropa, no tienen reponedores como Ripley. O sea, entras como vendedor y al final también tienes que cargar y cargar ropa. A ella y a las demás las hacían quedarse hasta la una o dos de la mañana para hacer eso, una o dos veces al mes, y lo único que le daban era un sánguche y un colectivo para que regresen. Las supervisoras SON UNA MIERDA, a las vendedoras les miden el tiempo hasta para orinar y cuando las llaman de su casa muchas veces ni siqueira les quieren avisar, porque no dejen su puesto ni un minuto. De hecho fue irracional lo que hicieron los empleados, pero cuando a uno lo maltratan así, por años, se termina pensando con el hígado y no con la cabeza.

Anónimo dijo...
Este blog ha sido eliminado por un administrador de blog.