miércoles, agosto 23, 2006

Fantomas y el fantasma

El post de Vir trajo a mi mente imágenes esenciales pero, como todo lo que nos conforma, olvidadas en el tiempo.

Fantomas, "la amenaza elegante", el aristócrata enmascarado, el fantasma. Una historieta francesa de mediados de siglo pasado que mi padre leía y que formaba parte de la inmensa colección de revistas y libros que dejó en viejas cajas antes de partir a esa aventura fabulosa, superior a la ficción, pero imposible de realizar en vida.

(Fantomas, en donde alguna vez leí al mismo Cortázar como guionista y creativo de una locura en la que se mezclaba en su realidad de escritor del capítulo y la fantasía de verse como personaje de ficción. Cortázar siempre tan cortazariano...)

Lo primero que me vino a la mente al ver la imagen de este héroe francés fue el olor a libro viejo, a página amarillenta, un olor acre y maderoso, seco, empolvado. El olor con el que relacioné siempre a otro fantasma-héroe: mi papá, y a sus cajas de libros en los que me sumergí por completo desde los ocho hasta los trece o catorce años.


Tal vez nunca lo imaginó, y menos creo que ahora lo sepa, pero esas cajas de cajas de historietas y novelas de ciencia ficción fueron mi mejor preparación para la vida, para esta vida.

Ni el colegio ni la universidad ni los viajes pueden superar esas sesiones maratónicas de lectura: los fines de semana encerrado atiborrándome con Fantomas, Nipur de Lagar, Magnum, El Tony; los días de colegio durante el recreo, en clase y por las noches (debería haber hecho tareas) lidiando con Isaac Azimov, Agatha Christie y cientos de autores hoy olvidados de los años sesenta que se dedicaban a escribir las historias más alucinantes en libros que él leía entre consulta y consulta (al decir de mi madre: "se leía uno diario")

Algunas veces, en mis múltiples tareas creativas, me sorprendo escribiendo alguna que otra adaptación de esas millones de ideas, frases, historias y diálogos que permanecen en mi subconciente y que alguna vez salieron de alguna de las cajas empolvadas y escondidas debajo de mi cama, en el patio y en el cuarto de servicio.

Si la mente está en nada salen los personajes de mi alma y escribo como un poseso, ni reviso lo que entrego y cuando presento a mis clientes en la forma de publicidad gráfica o story para video se preguntan: "Lobito... ¿cómo se te ocurren esas cosas? ¿de dónde sacas estas ideas?"

Sonrío y, más allá de sentirme halagado, siento agradecimiento y cierta complicidad con quien ya no existe.

Sonrío pensando en esas revistas y libritos que dejó en esas cajas viejas y que alguna vez fueron vendidos por mi madre a un ropavejero, un blanquísimo día de enero, después de saber que "por andar dibujando en clase", repetía, por segunda vez, el año.

El día de las cajas vacías terminó mi infancia: mi única y más valiosa preparación para la vida.

Comencé a crecer.

10 comentarios:

Rose dijo...

BUAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAA.....Y yo, donde estaba? Por que yo no leia?
Que lindo mi papi, quién le diría que iba a tener un genio creativo, aunque donde esté, yo creo que él si sabe :-)
Mala mamá, por que los vendiste? Aunque yo haría lo mismo si Nicolasito se porta como tu en el cole...pero uno nunca sabe, no?
besitos henmanito TQM

Jersson dijo...

lo maximo tu post.

Rodolfo dijo...

Pequeña corrección: es "Nippur de Lagash", fantástica serie del argentino Robin Wood, ...... yo también era adicto a esas revistas en el colegio; creo que aún se pueden conseguir en el centro de lima... leíste Dago?? Gilgamesh?? Martin Hel?? Savarese?? Aqui, La Legión?? Chindits?? creo q todas eran del mismo Wood, demasiado bueno... aún tengo por acá algunas de esas revistas que no me canso de releer....
un abrazo.

El Frenopatico dijo...

me gusto mucho tu post... me hizo recordar mis dias cuando pasaba las tardes en la casa de unos primos... revisando sus comics, no recurdo bien los nombres, pero se que eran medio gruesas...
volvere mas seguido... he de volver...

Xuravet dijo...

Ese pequeño genio creativo que traes adentro toma su fuerza creadora de lo que se llama bagage cultural, nosotros nos vamos alimentando de todas y cada una de las manifesaciones culturales que a lo largo de la vida nos van permeando, dependiendo de la diversidad de este contacto es el tamaño y la riqueza de este bagage. La lectura es uno de los elementos principales de los cuales nos vamos formando. En casa mi padre siempre ha tenido una gran cantidad de libros y ahora yo también tengo los propis. Enhorabuena por esas tardes-noches de lectura que te han enriquecido y te han hecho un lobo creativo. Saludos.

rain dijo...

:) Sin las historietas, no seríamos los que somos... se nota.

Grax Lobo.

Dr. Muerte dijo...

mira como me rio de ti jajajajajajajajajajajajajajajajajajajamira como me rio de ti jajajajajajajajajajajajajajajajajajajamira como me rio de ti jajajajajajajajajajajajajajajajajajajamira como me rio de ti jajajajajajajajajajajajajajajajajajajamira como me rio de ti jajajajajajajajajajajajajajajajajajajamira como me rio de ti jajajajajajajajajajajajajajajajajajajamira como me rio de ti jajajajajajajajajajajajajajajajajajajamira como me rio de ti jajajajajajajajajajajajajajajajajajajamira como me rio de ti jajajajajajajajajajajajajajajajajajajamira como me rio de ti jajajajajajajajajajajajajajajajajajajamira como me rio de ti jajajajajajajajajajajajajajajajajajajamira como me rio de ti jajajajajajajajajajajajajajajajajajajamira como me rio de ti jajajajajajajajajajajajajajajajajajajamira como me rio de ti jajajajajajajajajajajajajajajajajajajamira como me rio de ti jajajajajajajajajajajajajajajajajajajamira como me rio de ti jajajajajajajajajajajajajajajajajajajamira como me rio de ti jajajajajajajajajajajajajajajajajajajamira como me rio de ti jajajajajajajajajajajajajajajajajajajamira como me rio de ti jajajajajajajajajajajajajajajajajajajamira como me rio de ti jajajajajajajajajajajajajajajajajajajamira como me rio de ti jajajajajajajajajajajajajajajajajajajamira como me rio de ti jajajajajajajajajajajajajajajajajajajamira como me rio de ti jajajajajajajajajajajajajajajajajajajamira como me rio de ti jajajajajajajajajajajajajajajajajajajamira como me rio de ti jajajajajajajajajajajajajajajajajajajamira como me rio de ti jajajajajajajajajajajajajajajajajajajamira como me rio de ti jajajajajajajajajajajajajajajajajajajamira como me rio de ti jajajajajajajajajajajajajajajajajajajamira como me rio de ti jajajajajajajajajajajajajajajajajajajamira como me rio de ti jajajajajajajajajajajajajajajajajajajamira como me rio de ti jajajajajajajajajajajajajajajajajajajamira como me rio de ti jajajajajajajajajajajajajajajajajajajamira como me rio de ti jajajajajajajajajajajajajajajajajajajamira como me rio de ti jajajajajajajajajajajajajajajajajajajamira como me rio de ti jajajajajajajajajajajajajajajajajajajamira como me rio de ti jajajajajajajajajajajajajajajajajajajamira como me rio de ti jajajajajajajajajajajajajajajajajajajamira como me rio de ti jajajajajajajajajajajajajajajajajajajamira como me rio de ti jajajajajajajajajajajajajajajajajajajamira como me rio de ti jajajajajajajajajajajajajajajajajajajamira como me rio de ti jajajajajajajajajajajajajajajajajajajamira como me rio de ti jajajajajajajajajajajajajajajajajajajamira como me rio de ti jajajajajajajajajajajajajajajajajajajamira como me rio de ti jajajajajajajajajajajajajajajajajajajamira como me rio de ti jajajajajajajajajajajajajajajajajajajamira como me rio de ti jajajajajajajajajajajajajajajajajajajamira como me rio de ti jajajajajajajajajajajajajajajajajajajamira como me rio de ti jajajajajajajajajajajajajajajajajajajamira como me rio de ti jajajajajajajajajajajajajajajajajajajamira como me rio de ti jajajajajajajajajajajajajajajajajajajamira como me rio de ti jajajajajajajajajajajajajajajajajajajamira como me rio de ti jajajajajajajajajajajajajajajajajajajamira como me rio de ti jajajajajajajajajajajajajajajajajajajamira como me rio de ti jajajajajajajajajajajajajajajajajajajamira como me rio de ti jajajajajajajajajajajajajajajajajajajamira como me rio de ti jajajajajajajajajajajajajajajajajajajamira como me rio de ti jajajajajajajajajajajajajajajajajajajamira como me rio de ti jajajajajajajajajajajajajajajajajajajamira como me rio de ti jajajajajajajajajajajajajajajajajajajamira como me rio de ti jajajajajajajajajajajajajajajajajajajamira como me rio de ti jajajajajajajajajajajajajajajajajajajamira como me rio de ti jajajajajajajajajajajajajajajajajajajamira como me rio de ti jajajajajajajajajajajajajajajajajajajamira como me rio de ti jajajajajajajajajajajajajajajajajajajamira como me rio de ti jajajajajajajajajajajajajajajajajajajamira como me rio de ti jajajajajajajajajajajajajajajajajajajamira como me rio de ti jajajajajajajajajajajajajajajajajajajamira como me rio de ti jajajajajajajajajajajajajajajajajajaja

Aliado dijo...

Siempre fue parte de mi vida tumbarme a leer historietas, en mi casa habían cerros de ellas, tal vez unas mil. Es más, recuerdo el ritual previo a la lectura que consistía en sentarme en el suelo, tomar al azar una de las muchas rumas de medio metro de altura de historietas apiladas en el viejo librero que ya no existe (en una casa que tampoco existe más) y escoger (no podría definir el método utilizado para esto) los diez, quince o veinte "chistes" que devoraría en la soledad de mi habitación.
Es verdad, te entiendo perfectamente porque también yo poseo esa cultura especial que te dan las historietas, te entiendo!
Y me da mucha nostalgia porque los chistes son una etapa de mi vida que se fue. Crecí feliz entre las aventuras de Archi, La Pequeña Lulú, Fantomas, Lorenzo y Pepita, Superman, Batman y demás héroes... y antihéroes también, como por ejemplo el feo Aniceto o su par femenino, la bruja Hermelinda "linda". Luego aparecieron El Tony, Magnum y esos compendios de historietas argentinas con buenos y regulares argumentos, pero todas con excelentes dibujos, eso sí.
Los chistes, mi casa, mis abuelos, todos vivos, mis viejos jóvenes (no es contradictorio), mis tíos, algunos de los cuales ya no están pero que supieron inocularme con este vicio y que -sorpresa!- son los mismos que te contagiaron el mismo amor por la lectura de estas pequeñas joyas de la inocencia y la imaginación... como tu papá, mi querido Lobito, son los mejores recuerdos de mi vida.
¿Ya sabes quién demonios soy?
Un abrazo.

Lobito dijo...

Fido pues.

Quién más?

:-)

Aliado dijo...

Bingo!